lunes, 5 de octubre de 2009


Domingo en la tarde
No encuentro motivos para redactar... sólo me gustaría hacerle una cita a una amiga, sólo quiero tomar un té amargo.
Quiero decir otra cosa diferente a sólo, y entonces me acuerdo que a cada letra que aparece viene otra y otra. De repente, la cita ya no es necesaria, la cita ya es mía y esta tarde también. Ella me perdonará el abuso, espero. Además, quién puede quitarme los caracteres aquí puestos, de mano a mano, de uno a dos y etc.
Las manos están frías y tengo un ligero mareo. Busco algo y creo que encontré un signo; sueño algo, con los dientes, con mis dientes caídos, como los de una carraca, sangran, auguran algo, un cambio, un alguien que va a tocar la puerta y a decir: Acabo de ir a un concierto homenaje de Janis y no me pones atención...
Vuelvo a mi Domingo con una pequeña pérdida y con el sonido de la puerta que acabó de ser sonido, un suave y hermoso sonido... Espero volverla a abrir y decir: Acá estoy, cuando quieras vení y visitame (con acento caleño) tomemos tinto o ¿preferís beber otra cosa?

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